El oratorio “Santo Domingo Savio” atiende a chicos en situación de riesgo de la ciudad de Curuzú Cuatiá, al sur de la provincia de Corrientes. La obra salesiana a la que pertenece se encarga de mantener vivo el carisma de su santo fundador Don Bosco, atendiendo a cientos de chicos durante el año con los talleres de capacitación y la animación salesiana que se transforma en una fiesta oratoriana como en sus orígenes y llevando a la práctica el sueño de Don Bosco “crear buenos cristianos y honrados ciudadanos”.
Pero durante el verano el trabajo se vuelve aún más significativo. A lo largo de todo el mes de enero los animadores y formadores laicos y religiosos entregan sus tiempos, sus vacaciones, sus dones al servicio de los chicos por quienes se dan hasta el cansancio en las diferentes actividades de la ya famosa “Colonia de Vacaciones”.
Esta actividad veraniega se realiza de lunes a viernes con juegos oratorianos, pileta, paseos, campamentos y los domingos la misa. Además, luego de cada actividad y antes de la merienda o el refrigerio hay un momento de “mini catequesis” donde se teatraliza un cuento, una fábula o un pasaje del evangelio.
Juegos Oratorianos: En las instalaciones del oratorio los chicos juegan en grupos recorriendo postas y compitiendo sanamente aprendiendo a ser solidarios, trabajar en equipo.
Pileta: Durante la semana los chicos participan en las actividades de la pileta, disfrutando de la frescura del agua en las siestas calurosas de nuestra ciudad.
Paseos: La obra salesiana cuenta con una chacrita a 2 km del oratorio, donde una vez por semana se realizan paseos para disfrutar todos juntos de una doble jornada entre amigos, saliendo por la mañana y regresando al atardecer.
Campamentos: Durante la Colonia se realizan dos campamentos, uno a mediado de la colonia y otro al final, en campos aledaños a la ciudad que nos facilitan familias que siempre colaboran.
Misa de acción de gracias: Para que sea un oratorio debe haber una articulación entre vida y fe. La vida que Dios nos regala la debemos cuidar y acrecentar. Toda la obra que realizamos es, en el fondo, una obra de Dios; Él es en el fondo el motor que nos moviliza y el agua que calma nuestra sed y nuestro cansancio.
Al finalizar cada tarde se les da la merienda a los chicos y los días de convivencia y campamentos tienen desayuno, almuerzo, merienda y cena.
Con esta actividad que encierra en el fondo una gran pedagogía, buscamos sacar a los chicos, a los adolescentes, de los males a los que están expuestos en la calle. Todo oratorio es casa que recibe, da cobijo y calor de familia; Escuela que encamina en la vida, que educa, que forma y los prepara para el mundo; Patio donde todos nos juntamos a celebrar la amistad y compartimos nuestra vida; y Parroquia que educa en la fe, que da sentido, valor y trascendencia a la vida.
Como esta actividad es sin fines de lucro y totalmente gratuita, no sería posible sin la ayuda de toda la comunidad de la Parroquia San Juan Bosco, del colegio San Rafael, de los grupos de la obra y de personas que desinteresadas donan lo que pueden para que esta obra se sostenga en el tiempo y año a año siga creciendo.
Este año hemos comenzado la actividad el lunes 16 de enero y ya llevamos más de 170 chicos inscriptos superando el total del año pasado que había sido un record en inscriptos. Este año culminará el 5 de febrero con el campamento de cierre. Luego vendrán los campamentos para los animadores y formadores que han estado participando en la colonia y el merecido descanso hasta marzo, donde arrancarán las actividades de los talleres con el inicio del ciclo lectivo.
Todos los años vienen a visitarnos seminaristas tirocinantes salesianos que nos aportan una mano en el trabajo con los chicos y en la catequesis. En esta ocasión contamos con Javier Abregú (Tucumán), Pablo Carrizo (Salta) y el padre José Lara con un grupo de animadores de grupos juveniles de Santa Fe que vienen a compartir esta experiencia única en la región.
Con el avance de las nuevas tecnologías y el acceso de los adolescentes a las mismas, nos ubican a los formadores en otro patio, el patio virtual, donde podemos interactuar los animadores, formadores y los chicos. Por ello y a su vez para mostrar nuestro trabajo y enriquecernos con el trabajo de otros tenemos una cuenta en Facebook: “Oratorio Santo Domingo Savio”.





