• Aumentar el tamaño de la letra
  • Tamaño de letra predeterminado
  • Reducir el tamaño de la letra
Home Ámbitos Pastoral Juvenil Animación Vocacional
Orientación Vocacional
“Fieles a los compromisos heredados de Don Bosco […] tenemos cuidado especial de las vocaciones apostólicas”
Constituciones 6
“Educamos a los jóvenes para que desarrollen su propia vocación humana y bautismal, mediante una vida diaria progresivamente inspirada y unificada por el Evangelio”
Constituciones 37

Los salesianos entendemos la dimensión vocacional como rasgo de identidad carismática, que atraviesa toda nuestra vida y nuestra misión. Es esencial al carisma la experiencia del sentido de la vida en el seguimiento de Jesús. Nos ponemos a lado de los jóvenes y nos hacemos presente en sus búsquedas mientras maduran el propio proyecto de vida, para que puedan lograr una orientación decidida de la propia existencia en la dirección del Evangelio de la Vida en la lógica del Reino.

Procuramos poner en práctica este rasgo esencial de nuestro carisma cuidando la orientación de los jóvenes en dos direcciones: la maduración de la vocación humana y cristiana y, más específicamente, la realización de la vocación particular de cada uno.

Es una herencia que recibimos de Don Bosco. Él afirmaba que en la juventud se toman decisiones importantes para la propia vida, la Iglesia y la sociedad. Por eso su deseo era formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

Este ámbito está animador por el Equipo de Orientación Vocacional.

Los salesianos entendemos la dimensión vocacional como rasgo de identidad carismática, que atraviesa toda nuestra vida y nuestra misión. Es esencial al carisma la experiencia del sentido de la vida en el seguimiento de Jesús. Nos ponemos a lado de los jóvenes y nos hacemos presente en sus búsquedas mientras maduran el propio proyecto de vida, para que puedan lograr una orientación decidida de la propia existencia en la dirección del Evangelio de la Vida en la lógica del Reino.

Procuramos poner en práctica este rasgo esencial de nuestro carisma cuidando la orientación de los jóvenes en dos direcciones: la maduración de la vocación humana y cristiana y, más específicamente, la realización de la vocación particular de cada uno.

Es una herencia que recibimos de Don Bosco. Él afirmaba que en la juventud se toman decisiones importantes para la propia vida, la Iglesia y la sociedad. Por eso su deseo era formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.





Página 1 de 6

Compartamos

AddThis Social Bookmark Button

Ingresá a Don Bosco Norte

Registrarse e ingresar al sitio te permitirá acceder a contenido especial, recibir boletines, además de poder comentar los artículos y valorarlos.