El carisma salesiano está enriquecido por las diversas formas y estilos de vocaciones.
Con alegría compartí algunos espacios en estos días con las Voluntarias de Don Bosco, Instituto secular creado por Don Felipe Rinaldi en 1917, quienes celebraron los pasos de algunas hermanas: votos perpetuos y entrega de constituciones y medallas a las aspirantes.
Ellas son laicas consagradas que viven la espiritualidad salesiana, estando totalmente inmersas entre la gente, ocupadas en los trabajos de cada día en diversas actividades profesionales a fin de hacer presente el amor de Dios en todos los ambientes seculares. Una de sus características particulares es la de mantener una reserva equilibrada sobre la pertenencia de sus miembros para poder actuar con mayor eficacia en los diversos ambientes en los que actúa. No tienen vida en común sino que viven en comunión de vida.
Damos gracias a Dios por la vida de estas hermanas que en lo cotidiano de cada día hacen presente el carisma de Don Bosco. Allí en los lugares donde menos nos imaginamos, ellas están.





