Los días sábado 25 y domingo 26 de junio en el Colegio San José de Rosario se encontró el equipo ejecutivo de Comunicación Social en una reunión donde se avanzó en muchos aspectos importantes del ámbito, en especial la formación.
Iniciando el sábado 25 por la mañana, casi todo el equipo ejecutivo de Comunicación Social tuvo su reunión en el Colegio San José de Rosario, casa en la que se encuentra su actual delegado el P. Ricardo Cámpoli. Participaron Javier Aybar (actual secretario del equipo), María Jimena Zaeta (en Didascalia), Sebastián Di Mateo (community manager), Antonio Tita (asesor audiovisual), Juan Pablo Vallejos (profesional de la comunicación y animador NEA) y el delegado. Lamentablemente por problemas de último momento no pudo llegarse María Laura Perigrinelli, encargada de la relación y comunicación institucional en la Bodega Don Bosco de Rodeo del Medio.
En los dos días que duró el encuentro, los miembros presentes evaluaron el camino hecho hasta el momento, trabajaron sobre la dimensión comunicativa y las concretas líneas de acción que recomendara el Dicasterio de la Congregación Salesiana para la Comunicación Social, armando un plan integral al respecto para la Inspectoría. En este último sentido, este plan incorpora la promoción fuerte de los actuales canales comunicativos de la Obra en Internet y las redes sociales y un detallado camino formativo para todas las etapas de los religiosos, desde el Aspirantado hasta la formación permanente como sacerdotes o hermanos coadjutores.
Tiempo y dedicación especial tuvo una de las empresas, Didascalia, la cual se encuentra en un proceso de renovación importante para llevarla hacia los nuevos canales y darle una imagen actual a su contenido. La Revista Didascalia es la única revista en Argentina dedicada específicamente a la catequesis, lo cual constituye su principal fortaleza y distinción. Se está trabajando en el prototipo de un nuevo diseño de la revista, trabajado casi al 100% sobre nuevas ideas y que entusiasmó al equipo dada la interesante apariencia a la que se apunta.
No faltaron los espacios para compartir la fraternidad de ser equipo, tanto en la reunión como en las comidas grupales. Don Bosco alentaba a sus colaboradores a trabajar con entusiasmo y dedicación, sumando la alegría y la fraternidad a ese trabajo, lo cual no solamente fortalece los lazos y potencia la calidad de lo producido sino que da el carisma salesiano a la labor.





